lunes, 20 de julio de 2015

¿Tu bebé sufre al comer?



Terminas de amamantarlo, lo acomodas para sacarle el aire y en eso expulsa un poco de leche, ¡no te preocupes!


Le pasa a la mayoría de los bebés mientras su sistema digestivo va madurando, no afecta su crecimiento y la lactancia puede continuarse sin problema. 

Lo normal es que después de su primer cumple no le pase más, pero podría ser una enfermedad si:

  • Vomita antes y después de comer
  • Tiene cólicos y llora mucho
  • Notas su garganta irritada
  • Tiene problemas para respirar
  • Se niega a comer
  • Crece poco y no sube de peso


Esto pasa porque su esfínter esofágico (que es como la compuerta de su estómago) no cierra bien después de comer, por lo que el alimento se regresa y se sale. A este padecimiento se le conoce como reflujo gastroesofágico y requerirá de un tratamiento médico. Tu bebé siente lo mismo que un adulto con acidez, ¡imagínate!

8 soluciones

La mayoría de los niños supera este episodio sin complicaciones a futuro. De todas maneras llévalo con el pediatra para que le realice exámenes físicos y pruebas de laboratorio. Para aliviar los síntomas:
  • Dale menos alimento pero más tomas al día
  • Al amamantarlo procura que su cabeza quede un poco elevada
  • Sácale el aire antes de pasarlo al otro pecho o después de tomar 1 o 2 onzas en biberón
  • Después de que coma enderézalo a 90º para que permanezca erguido por 20 o 30 minutos
  • Si le das leche de fórmula, pregunta al doctor por una antirreflujo
  • Compra biberones y tetinas anticólicos
  • Si ya come papillas, hazlas un poco más espesas para impedir que regresen al esófago
  • Sigue al pie de la letra los horarios de las medicinas para no alterar su digestión o el pH

Fuente: bbmundo

viernes, 17 de julio de 2015

Doce razones por las que lloran los bebés


Los bebés lloran. No hay forma de evitarlo. Así comunican que tienen hambre, les duele algo, o necesitan dormir, entre otras cosas. 




¿Cómo pueden los papás interpretar lo que quiere decirles su bebé con sus llantos? 


Puede resultarte difícil al comienzo, pero gran parte de la crianza de los hijos se basa en probar y equivocarse, y pronto aprenderás a adivinar sus necesidades, leer sus señales de aviso y consolar sus lágrimas. 

Incluimos las razones más comunes por las que lloran los bebés. Si tu pequeño está llorando, consulta la siguiente lista. Seguramente encontrarás algo que lo alivie. 



1. Hambre

Una vez que aprendas a reconocer las señales de que tu bebé tiene hambre lograrás darle de comer antes de que comience a llorar. Algunas de ellas incluyen: está inquieto, hace chasquidos con los labios, vuelve la cabeza hacia tu mano cuando le tocas la mejilla, y se lleva las manitas a la boca. 



2. Tiene el pañal sucio

Algunos bebés te lo comunican enseguida cuando necesitan que les cambien el pañal. Otros pueden tolerar un pañal sucio durante bastante rato. De cualquier forma, esto es fácil de observar y sencillo de solucionar. 



3. Necesita dormir

¡Qué suerte tienen los bebés! Cuando están cansados, pueden simplemente echarse a dormir, donde sea y cuando sea. O, por lo menos, eso es lo que creen los adultos. 

En realidad, no es tan fácil como parece. En lugar de quedarse dormidos, los bebés pueden ponerse irritables y llorar, especialmente si están demasiado cansados. 

Es recomendable poner a tu bebé a dormir en cuanto bosteza por primera vez en lugar de esperar hasta que el cansancio lo altere. 



4. Quiere que lo tengas en brazos

Los bebés necesitan muchos cariños. Les gusta ver las caras de sus padres, escuchar sus voces y sentir los latidos de su corazón, y pueden incluso detectar su olor particular. Llorar puede ser su forma de pedir que lo cargues en brazos. 

Quizás te preguntes si lo estás "malcriando" teniéndolo en tus brazos tanto tiempo, pero durante los primeros meses de vida no lo vas a malcriar. Para darles a tus brazos un poco de descanso, puedes llevarlo en una mochila delantera portabebés o en un rebozo. 



5. Problemas de estómago (gas, cólico y más)

Los problemas de estómago asociados con gas y cólicos pueden causar muchos ataques de llanto. De hecho, la condición conocida como cólico se define como un llanto inconsolable al menos tres horas al día y tres días a la semana, y por lo menos tres semanas seguidas. 

Si tu bebé se pone irritable y llora a menudo justo después de comer, quizás tenga dolor de estómago. Muchos padres aseguran que las gotas antigases que se pueden comprar sin receta o un agua medicinal preparada con hierbas y bicarbonato de sodio son mano de santo. Pero consulta con tu doctor antes de darle a tu bebé cualquier remedio. 

Incluso si tu bebé no tiene cólicos y nunca se ha puesto irritable después de comer, tener muchos gases ocasionalmente puede dejarlo hecho un mar de lágrimas. Si sospechas que esto es lo que le sucede, prueba algo sencillo para ayudarle a sacar el gas, como acostarlo sobre su espalda, sujetar sus pies y mover sus piernas en círculos como si estuviera pedaleando una bicicleta. 

Existen otras causas por las cuales tu bebé puede padecer de dolor de estómago. Entre éstas se incluyen: reflujo gastroesofágico, gastroenteritis o "gripe estomacal”, alergia a la leche o intolerancia a la lactosa, estreñimiento y cambios en la dieta así como obstrucción intestinal. 



6. Necesita eructar

Si tu bebé llora después de comer, quizás necesite eructar. 

Los bebés tragan aire cuando lactan o beben de un biberón, y si no sacan el aire pueden sentirse incómodos. A algunos bebés les molesta muchísimo tener aire en el estómago, mientras que otros no parecen necesitar eructar demasiado 



7. Tiene demasiado frío o demasiado calor

Cuando tu bebé sienta frío, por ejemplo, cuando le quites la ropa para cambiarle el pañal, o le limpies las pompis con una toalla húmeda, te expresará a través del llanto que se siente incómodo. 

A los recién nacidos les gusta estar abrigados y calentitos. Como regla general, necesitan tener una prenda de abrigo más que tú para sentirse cómodos. Es menos probable que se quejen de tener demasiado calor que de tener mucho frío y tampoco llorará de manera tan enérgica. 



8. Algo pequeño le molesta

Los bebés se pueden sentir incómodos por algo difícil de notar como un cabello enroscado con fuerza en un dedito del pie o de la mano que le corta la circulación. Ésta es una de las primeras cosas que comprueban los doctores cuando examinan a un bebé que llora sin motivo aparente. Y algunos bebés son muy sensibles a las etiquetas de la ropa o a telas rasposas, así que puedes cortarle las etiquetas a su ropa o ponerle prendas suavecitas. 

9. Dentición

La dentición puede ser dolorosa cuando cada dientecito empuja a través de las tiernas encías. Algunos bebés sufren más que otros, pero todos tenderán a estar irritables y a llorar en un momento dado. 

Si parece que a tu bebé le duele algo, pero no estás segura de qué es, pásale un dedo por las encías. Quizás te sorprenderás al descubrir el bultito duro de un diente de leche que está a punto de salir. 

(El primer diente suele salir entre los 4 y los 7 meses, pero puede salir antes)



10. Quiere menos estimulación

Si bien los bebés aprenden de la estimulación que ofrece el mundo que les rodea, a veces les puede resultar difícil procesarlo todo y pueden sentirse abrumados con tanta actividad: las luces, el ruido o que lo pasen de mano en mano. El llanto es su forma de expresar que "ya ha sido suficiente por hoy". 

Si tu bebé empieza a llorar desconsoladamente, llévalo a algún lugar tranquilo, y déjalo desahogarse un rato. Después haz alguna actividad tranquila para consolarlo, como acunarlo, o cantarle una canción de cuna. 

A muchos bebés les gusta que los envuelvan bien apretaditos en una cobija (manta), como si fuera un tamalito. De esa manera se sienten más seguros cuando todo a su alrededor les parece abrumador. Si tu bebé ya es mayorcito como para que lo envuelvas como tamalito o si no le gusta eso, trata de sacarlo a un lugar sereno mientras se calma. 



11. Quiere más estimulación

Tu nene puede ser uno de esos bebés “exigentes” y extrovertidos que siempre quieren explorar. Es posible que la única manera de calmarlo cuando llora es manteniéndolo activo. ¡Esto puede ser muy pesado para ti! 

Puedes pasear a tu bebé en una cangurera, mochila frontal o rebozo. Llévalo a grupos de juegos o visita a amigos que tienen bebés. También pueden ir a la hora de cuentos para bebé en tu biblioteca local, al zoológico o al parque. 




12. No se siente bien

Si acabas de alimentar a tu bebé y de cerciorarte de que está cómodo, pero todavía sigue llorando, quizás es porque está a punto de caer enfermo. Tómale la temperatura para ver si tiene fiebre y observa si presenta algún otro signo de enfermedad. 

El llanto de un bebé enfermo suele ser distinto del llanto de un bebé que tiene hambre o está frustrado. Si el llanto de tu bebé suena como que "algo va mal", confía en tu instinto y llama al doctor. 


Fuente: babycenter

martes, 14 de julio de 2015

Anomalías en los pies de los niños: La deformación de los pies puede provocar problemas en la espalda y las piernas! Toma nota


Una de las visitas más frecuentes al podólogo es por tener el pie plano, pues en muchos casos ésta suele ser la parte del cuerpo en la que los papás no le prestan mucha atención. Sin embargo, esto puede generar consecuencias en el niño como molestias al caminar o limitación al caminar.

Pie-plano-bebes-pinterest-jun23-2

Las deformaciones o anomalías de los pies más frecuentes en los niños son:


  • Pie plano: Puede provocar dolor y cansancio en la planta del pie al caminar. Para corregirlo, es necesario usar plantillas para normalizar la pisada.
  • Pies planos patológicos. Aparecen a partir de los 8 años y limitan la movilidad y producen dolor, pueden requerir cirugía.
  • Antepié aducto: Esta anormalidad se puede identificar cuando la mitad anterior del pie mira hacia dentro. Aunque esta anomalía normalmente se puede corregir sola, también puede necesitar de un tratamiento especial en función del grado, y que puede ir desde el uso de calzado especial o utilización de correctores nocturnos, hasta la cirugía.
  • Pie cavo o pie con mucho puente. Algunos síntomas son dolor al caminar o al estar de pie, ya que se ejerce más presión en la zona entre el tobillo y los dedos. En este caso se recomienda usar plantillas para acomodar las partes blandas y eliminar puntos de presión, que pueden resultar incómodos a la hora de hacer deporte.
  • Pie varo. Este tipo de deformación de los pies se da cuando el talón del niño se apoya por la parte externa, lo que requiere plantillas para corregir la pisada. También, es recomendable realizar ejercicios para su correción, como caminar por distintas superficies, tales como arena, césped y alfombra.
  • Pie equino. El pie está girado hacia dentro e incluso puede parecer que la parte superior del pie está en el lugar de la base. El pie, la pantorrilla y la pierna afectados son más pequeños y más cortos que los del lado normal. El tratamiento dependerá de la causa que produce el pie equino y de la edad del niño. La corrección debe comenzar los antes posible e incluye la aplicación de vendajes, yesos y en muchas ocasiones la cirugía encargada de alargar el tendón de Aquiles.
  • Pie valgo. Esta deformación se da cuando el pequeño apoya los pies sobre la parte interna del talón y el tobillo se va hacia dentro. Es habitual hasta los tres años, a partir de esta edad se debe corregir con plantillas. El tratamiento dependerá del grado en el que se encuentre y de acuerdo a éste puede ser necesario ejercicios fisioterapéuticos o por medio de plantillas ortopédicas.



Observa la postura de tu niño
Para detectar cualquier anormalidad, es necesario vigilar las posturas de tu niño, desde la forma de estar paradado, dormido y sentado en el suelo, así como los primeros pasos de tu bebé para detectar cualquier anomalía a tiempo.

Anomalías en los pies de los niños

Fuente: padresehijos

jueves, 9 de julio de 2015

3 Consejos para sentirte mejor en el último trimestre del embarazo


Descubre algunas formas de reducir los malestares de la recta final de tu embarazo



3 Consejos para sentirte mejor en el último trimestre del embarazo

Porque la salud durante el embarazo es una de nuestras principales preocupaciones, la especialista en nutrición materna e infantil Karina Yasmin Aguilar Cortés nos explica cómo disminuir las molestias del último trimestre.

Cuando estamos esperando bebé, además de la mezcla de ilusión y nervios que las mamás solemos tener en esta etapa de nuestras vidas, también son muy comunes algunas molestias debido a los cambios que presenta nuestro cuerpo en el último trimestre del embarazo. Por ejemplo, la típica hinchazón de los pies o la dificultad para dormir vuelven la “dulce espera” no tan dulce.
A continuación les comparto 3 tips para sentirnos mejor en ésta etapa:

Pies hinchados
Esto sucede en gran parte por un desbalance en el equilibrio del sodio y el potasio en nuestro cuerpo, podemos ayudar a devolver este equilibrio con nuestra alimentación:
  • Es importante disminuir el consumo de sodio (comer menos sal, embutidos, enlatados y comidas procesadas)
  • Al mismo tiempo debemos aumentar la ingesta de potasio y para esto podemos consumir:

Alimento
Agua de Coco* 1 vaso de 250ml aporta casi el 20%
Plátano 1 pieza mediana aporta el 15%
Pasitas  2 cucharadas de pasitas aportan el 7%
Ciruela Pasa  4 ciruelas aportan el 5%
*Si también estás cuidando tu peso, de las opciones presentadas la que menos calorías aporta es el Agua de Coco, busca una 100% natural a la que no le añadan azucares ni conservadores. 

Dificultad para dormir
Para este síntoma es importante subir los niveles de magnesio en nuestra alimentación (el mineral de la paz mental), así que principalmente en la tarde/noche se recomienda consumir los siguientes alimentos:
Alimento
Espinaca cocida ½ taza aporta el 30%
Mamey ½ pieza aporta el 27%
Nopales cocidos ½ taza aporta el 14%
Agua de Coco 1 vaso de 250ml aporta el 11%
Una excelente receta que puede servirte para ambas cosas es el agua de espinaca (además también te aportará hierro), muy fácil de hacer, fresca y baja en calorías.
Ingredientes:
1 taza de espinaca cruda bien desinfectada
½ litro de agua de coco “A de Coco”
½ litro de agua natural
El jugo de 2 limones
1 cucharada de miel de abeja
Modo de preparación:
Licúa todo y sírvelo bien frio.
Otras ventajas:
Puedes hacer el doble y tenerla en el refrigerador para estar tomando durante el día, la ventaja de un agua fresca como ésta, es que el magnesio, el potasio y el hierro permanecen en el agua. Los minerales no se oxidan ni disminuye su contenido como sucede con las vitaminas en los jugos o aguas de frutas.
Constipación:
Por el crecimiento del bebé los órganos se reacomodan en la cavidad abdominal y uno de los que sufre más las consecuencias es el colón, por lo que la constipación intestinal comúnmente llamada estreñimiento es muy común en los últimos meses del embarazo.
Para ayudar a aliviarla, es importante aumentar el consumo de líquidos (2 a 3 litros de agua al día) y fibras que aligeren el tránsito intestinal.
Algo muy fácil es añadir la fibra a un licuado por la mañana, así podemos tener un consumo regular de la cantidad y variar el tipo (soluble e insoluble).
Tan sólo agrega a tu licuado de fruta favorito 2 cucharadas de harina de coco (6 g de fibra insoluble) y 1 cucharada de avena (2 g de fibra soluble). Verás cómo esto sumado a un consumo regular de fruta y verdura, ayudará a aliviar esas molestias de una manera muy fácil y sencilla.
Además de disminuir las molestias del embarazo te permitirá sentirte mucho más saludable para la llegada de tu bebé, de una manera natural sin ser invasiva a tu cuerpo. Lo que se busca con este tipo de remedios en el embarazo es brindar soluciones que permitan un correcto desarrollo del bebé y el bienestar físico de la mamá.

Fuente: disneybabble.com

martes, 7 de julio de 2015

Quedar embarazada cuando tienes entre 30 y 40 años


Muchos consideran que la década de los 30 años es el periodo ideal para la maternidad. Es más probable que ya estés afianzada desde el punto de vista profesional y de tu relación de pareja, lo que te permitirá contar con una sólida base para criar a tu familia.

           

Además, seguramente tú y tu pareja ya hayan tenido la oportunidad de vivir algunas aventuras antes de comenzar el rol de la paternidad, la más grande de todas las aventuras! 
Esas son las buenas noticias... Las malas son que hay una tremenda diferencia entre la posibilidad de quedar embarazada al cumplir 30 años que cuando estás por terminar la década. 

A medida que la mujer se va acercando a los 40, la fertilidad decrece significativamente. Por eso los especialistas en fertilidad recomiendan a las mujeres que ya cumplieron los 30 no esperar demasiado, especialmente si desean tener más de un hijo. 


El embarazo en las distintas edades presenta ventajas y desventajas diferentes. 

Ventajas
Tener hijos entre los 30 y los 40 años puede ser una ventaja desde el punto de vista económico y práctico. Es posible que tengas ingresos más altos y más ahorros que a los 20s porque has tenido más tiempo de establecerte en el mundo laboral. 


Quizás te sea más fácil hacer una pausa profesional por un tiempo que una mujer de 40 años, a quien quizás se le haga sumamente difícil, tomar la decisión de interrumpir su consolidada profesión, para tener un hijo. 


También puede ser que no tengas una carrera muy definida o avanzada a los 30 años, pero eso no implica que tener hijos sea un imposible. 

Desventajas

Cuando recién entras en la década de los 30, las probabilidades de quedar embarazada son apenas un poco más bajas que hacia finales de la década de los 20 y el riesgo de aborto espontáneo o de un bebé con síndrome de Down es apenas un poco más alto, pero a los 35, esa disminución en la fertilidad comienza a acelerarse. 

Los 35 son también la edad en la que otras anomalías congénitas comienzan a preocupar más, por eso los especialistas recomiendan que las mujeres de más de 35 se hagan durante el embarazo estudios de rutina como la amniocentesis, el análisis de vellosidades coriónicas u otras pruebas fetales detalladas. 

Los índices de abortos espontáneos también aumentan lenta pero ininterrumpidamente a medida que la mujer envejece, como también lo hacen las complicaciones relacionadas con el embarazo. 

Una mujer de más de 35 años tiene mayores probabilidades de tener un embarazo ectópico que una mujer de menos años. 

Los índices de cesáreas son también más altos para las mujeres de más de 35: las mamás de esta edad tienen una probabilidad del 43 por ciento de dar a luz por cesárea mientras que las mamás de entre 20 y 30 años tienen una probabilidad del 30 por ciento. Los especialistas dicen que estos aumentos en los índices de cesáreas se deben a problemas del embarazo tales como sufrimiento fetal o prolongación de la segunda etapa del parto, lo cual resulta más común en las mamás de más edad. 

Por supuesto que cada mujer envejece a su propio ritmo pero los especialistas dicen que a los 35 es necesario que la mujer que quiera tener hijos se tome en serio esta cuestión, especialmente si quiere tener más de uno. 


Tus probabilidades de éxito
En términos generales, cuando tienes entre 30 y 40 años la probabilidad de quedar embarazada es de alrededor del 15 por ciento en un único ciclo de ovulación, de acuerdo con el renombrado especialista en fertilidad Sherman Silber, director del Centro de Infertilidad de St. Louis en el Hospital de St. Luke, Missouri y autor de cuatro libros sobre fertilidad de gran éxito, entre ellos Cómo quedar embarazada. 

Tus probabilidades de concebir dentro del año de haber comenzado a intentar son de alrededor del 75 por ciento. Pero dado que la fertilidad disminuye a medida que te aproximas a los 40, hacia finales de la década de los 30 tus probabilidades de quedar embarazada dentro del año caen al 65 por ciento. 

El riesgo de aborto espontáneo aumenta paulatinamente a partir de los 30, desde aproximadamente el 15 por ciento para las edades de 30 a 34 hasta el 20 por ciento para las edades de 35 a 39. 

De los 35 a los 39 es también cuando hay mayor probabilidad de que las mujeres tengan mellizos, aun sin los tratamientos de fertilidad que aumentan las probabilidades de tener nacimientos múltiples. Normalmente liberas un óvulo por ciclo. Pero a medida que envejeces, aumenta el nivel de FSH (hormona folículoestimulante o folitropina). 

Cuando se produce este aumento hormonal, hay posibilidades de que durante un ciclo liberes más de un óvulo, lo cual incrementaría las probabilidades de un nacimiento múltiple. Así que si bien las mujeres de más edad tienen estadísticamente menos posibilidades de quedar embarazadas, si conciben, tienen más probabilidades de tener mellizos. 

¿Qué debes hacer si deseas quedar embarazada ahora?

Si tienes menos de 35 y no has quedado embarazada al mantener relaciones sexuales frecuentes (alrededor de dos o tres veces por semana) sin utilizar ningún método anticonceptivo durante un año, probablemente sea tiempo de hacer una consulta a un especialista en fertilidad. 

Si tienes 35 o más, deberías hacer una consulta médica si no quedas embarazada después de haber mantenido relaciones sexuales sin protección durante seis meses.

Y si conoces alguna razón que te haga sospechar que tendrás problemas para quedar embrazada, como por ejemplo, si a veces no tienes el periodo, si padeces o has padecido una enfermedad de transmisión sexual o dolor pélvico o si tu pareja tiene padece de disfunción eréctil o sexual, será conveniente que consultes a un especialista en fertilidad incluso antes de que transcurra dicho periodo.

¿Qué hacer si quieres esperar para quedar embarazada?

Si piensas que te gustaría tener hijos, pero no estás lista aún, podrías considerar congelar tus óvulos. Si bien tus probabilidades de un embarazo saludable declinan en los últimos años de la década de los 30 y los 40, tus oportunidades de éxito con técnicas de reproducción asistida son mucho mejores con óvulos más jóvenes. Algunas mujeres han considerado congelar sus óvulos en caso de que tengan dificultad para concebir más adelante.

Las nuevas madres que están en sus 30 tienen aún una buena cantidad de resistencia y adaptabilidad en su personalidad, cualidades que resultan muy útiles para la crianza. Si bien cada persona es diferente, las mujeres de esta edad tienen más probabilidad de conocerse mejor que las que están en sus 20s y pueden ser más flexibles que las mujeres que ya están los 40s, dice la terapeuta Leah Seidler, en San Francisco.

Todos los estudios de experto están de acuerdo en que los 35 son una edad clave para una mujer en el tema de la concepción. 

Goldfarb, que asiste a parejas con problemas de fertilidad todos los días en su consultorio en Cleveland, pone las estadísticas en perspectiva: "Se produce una clara caída de la fertilidad entre los 29 y 35 años pero la mayoría de las mujeres de 35 todavía no tienen problemas", comenta. "Sin embargo, a los 38 ó 39 la edad pasa a ser un factor importante". 

Dejando de lado la edad, si quieres aumentar al máximo tus probabilidades de tener un embarazo normal y un bebé sano, deberías considerar tomar algunas medidas importantes antes de iniciar el camino hacia la concepción. 




Fuente: babycenter

viernes, 3 de julio de 2015

Productos prácticos que te van a encantar mamá!

Sin duda alguna, las mamás de hoy en día buscan que los artículos sean prácticos, innovadores, funcionales, con un toque de tecnología... 

Por eso les compartimos varios productos que toda madre primeriza o no primeriza, es capaz de desear por su comodidad y la de su bebé.
13135
Perfecto para viajar
12153
Por si quiere dormir en esos viajes largos
11181
Dispositivo para colocar cerca de la tina y así tener todos los productos listos para usar, además reduce el dolor en tus rodillas
10151
Perfecto para que tu pequeño hombre puedan ir al baño
9154
Estas mangueras divertidas para la hora del baño
4184
Una útil cuchara con un pequeño deposito para papilla
6181
Esta pequeña cama para colocarla al lado de la tuya
7180
Un ultrasonido personal que se conecta a tu teléfono
8173
Un deposito escondido para que tu bebé se tome la medicina sin que se de cuenta
3191
Chupón para estar tomando la temperatura del bebé
2241
Perfecto para abrazarlo de forma segura

1607
Un chupón libre de bacterias

Fuete: frasesparalavida.net

miércoles, 1 de julio de 2015

Buscando bebé tras una pérdida

Es normal tener sentimientos contradictorios tras la perdida de un bebé, cuestionamientos como: Tuve un aborto espontáneo y ahora estoy otra vez embarazada, ¿por qué no me siento feliz? Si tuve un aborto espontáneo, ¿me va a volver a pasar ahora?¿Será mejor esperar para anunciar mi embarazo a nuestros familiares y amigos? La primera vez fue muy difícil para todos cuando perdí al bebé. Estoy embarazada, pero no puedo dejar de pensar en lo que ocurrió la vez pasada. ¿Cómo puedo tranquilizarme?



Te compartimo unos puntos importantes en los que debes enfocarte:

1. Primero piensa en el presente. Es cierto que es más fácil decirlo que hacerlo, pero funciona. Cuando sientas que aumenta tu inquietud con relación a lo que puede pasar, trata de concentrarte en el día de hoy.

2. Descubre el motivo de la pérdida anterior. Si perdiste el embarazo anterior porque el feto tenía una anormalidad cromosómica o tú tenías el cuello uterino débil, por ejemplo, debes informarte lo antes posible acerca de estos problemas. Si comprendes lo que ocurrió la vez pasada, podrías sentirte un poco más segura, quizá puedas acceder a un tratamiento que resuelva el problema que interrumpió el anterior embarazo. 
Sin embargo, ten presente que no se encuentra una explicación para muchos de los abortos espontáneos. Aun así, el hecho de que hayas tenido una pérdida anterior, o hasta dos, influye muy poco en la probabilidad de que te vuelva a pasar en el futuro. La gran mayoría de las mujeres que han perdido un bebé tienen embarazos completamente normales y saludables en el futuro.

3. Prueba a hacer ejercicios de relajamiento . Algunos expertos también recomiendan que hables con el bebé para fomentar el proceso de acercamiento.

4. Comparte tus inquietudes con tu pareja. No pienses que debes guardarte para ti sola tus sentimientos. A tu pareja también le ha afectado la pérdida, y los dos pueden brindarse apoyo mutuo.

5. Habla a menudo con tu doctor . Las consultas prenatales periódicas pueden asegurarte que todo marcha bien. Si lo deseas, puedes solicitar que escuchen el latido del corazoncito del bebé entre una consulta y otra para estar más tranquila.

6. Busca apoyo. Hablar con otras mujeres que han pasado por lo mismo que tú puede ayudarte mucho. Si no conoces a nadie, pregúntale a tu doctor si hay algún grupo de apoyo para mujeres que han sufrido esta pérdida. También puedes recibir apoyo en foros sobre pérdida de un bebé, donde puedes encontrar a otras mamás que han pasado por lo mismo que tú.

Perder a un bebé debido a un aborto espontáneo, a que haya nacido sin vida o a cualquier otra causa, es una experiencia muy dolorosa. Por eso, es normal que cuando
quedes embarazada de nuevo, por mucho que lo hayas estado deseando, tu alegría esta mezclada con ansiedad y hasta algo de tristeza. 
Es posible que el nuevo embarazo te haga revivir los difíciles momentos por los que pasaste antes y seguramente te estarás preguntando si esta vez saldrá todo bien. Aunque superar el miedo no es fácil, puedes hacer varias cosas para cobrar fuerzas y adoptar una actitud positiva. 

La mayoría de los abortos espontáneos se producen porque no se consigue que la configuración de los cromosomas sea la correcta. Esto ocurre porque el proceso de creación de un bebé es bastante complicado y a veces la naturaleza comete errores. Si preguntas a tu alrededor, verás como algunas de las mujeres que conoces han tenido un aborto, porque es muy común. 
Entre el 15 y el 20 por ciento de los embarazos acaban en un aborto espontáneo y, de éstos, más del 80 por ciento se dan en el primer trimestre. Esto no quiere decir que sea menos doloroso, pero es importante saber que está dentro de lo normal. Un aborto espontáneo no significa necesariamente que tengas problemas genéticos ni que todos tus embarazos vayan a terminar en un aborto.
Ésa es una decisión muy personal. Muchas parejas esperan a que haya pasado la fase del embarazo en que perdieron el primer bebé para darles la noticia a los demás, pero no siempre es mejor mantener el embarazo en secreto. Piensa en tus familiares y amigos como parte de tu grupo de apoyo. Si te sientes angustiada, y por regla general te ayuda el compartir tus emociones con otras personas además de tu pareja, puede ser bueno decirles a algunos amigos y familiares cercanos que estás embarazada. Aunque si eres muy reservada, quizás prefieras mantenerlo en secreto hasta que pasen los primeros meses. 
Procura recordar que ésta es una experiencia diferente. A algunas mujeres les cuesta creer en el nuevo embarazo, pero pasada la fecha de su pérdida anterior, empiezan a sentir más optimismo. 


Fuente: babycenter